
Esta es la historia sobre cómo VAMOS, el partido político de la diputada, Claudia Ortíz; pasó de tener un patrimonio de $6,000 en su inscripción en 2017, a acumular una deuda de más de dos millones de dólares documentados en 25 préstamos, y cómo este partido fue apoyado con dinero en efectivo por empresas vinculadas de forma directa al capital del banco Citi en El Salvador.
$2,149,157.85 es la suma de 25 préstamos que el partido VAMOS recibió sin ninguna garantía de pago entre 2018 y 2021, según consta en un informe de auditoría externa realizado por el partido en 2022, firmado y sellado por el auditor, Ovidio Eriberto Hernández Henríquez.
De estos préstamos, $1,952,216 era la deuda vigente en 2022 a favor de el señor Josué Alvarado Flores, un pastor evangélico, fundador del partido, que en 2019 buscó la Presidencia de la República bajo la bandera de VAMOS. Alvarado Flores tomó distancia del partido en 2022, luego de ser acusado por delitos sexuales.
Alvarado Flores, según investigaciones periodísticas, cuenta con un capital que a penas ronda los millones de dólares en el país, con empresas capitalizadas en Estados Unidos.
Caja Negra revisó los balances financieros del partido desde el 2019 hasta el 2024, y en plena campaña política del 2021, sus gastos documentados apenas superaban los $200,000; por lo que no se explica documentalmente el fin que tuvieron los más de dos millones de dólares en deuda, pues tampoco se refleja en un patrimonio que suma cerca de $30,000.
Caja Negra también revisó un informe de auditoría externa del partido VAMOS realizado por parte de la firma Pereira Pereira y Asociados, el cual hace constar los $98,000 que el partido recibió de deuda política en el año 2021.

El 1 de junio del 2021, Josué Alvarado firmó un préstamo por $249,999.99 con su mismo partido, a quien él mismo representaba por delegación del instituto político. En el documento, Alvarado señala que otorga el préstamo y su partido se lo devolverá en un solo pago dentro de 48 meses. Este contrato fue dado bajo los oficios de la notario Fátima Ivania Ortíz Barbón. Alvarado fue delegado para este préstamo por el Consejo Ejecutivo del Partido Vamos, permiso que fue extendido por la secretaria de actas, Argentina Cecibel Romero Sosa.
Según expertos en materia penal consultados por este medio, la dinámica de prestarse dinero a si mismo es una práctica muy común en los casos de lavado de dinero.
“Que realicen actividades encaminadas a legitimar, ocultar, encubrir su origen (del dinero) o naturaleza ilícita… será sancionado con prisión de 9 a 15 años”, se lee en el delito de lavado de dineros y activos, vinculado a este tipo de actividades.
La reciente disputa entre Ortíz y su diputada suplente, Cesia Rivas, por el control del partido abre una interrogante ¿Está en juego un proyecto político o un instrumento para mover dinero?
Un grupo bancario detrás: la nueva marioneta de la derecha

Vamos, el proyecto político de la diputada Claudia Ortiz, que en algún momento se presentó como una opción diferenciada y vinculada a los intereses de las mayorías, realmente nació con el impulso económico de un grupo bancario millonario en el país. Una parte de la elite empresarial salvadoreña financió un partido político con la bandera de la transparencia, pero entregó dinero sin reportar formalmente a su contabilidad.
El registro documental de esta historia parte de lo que varias fuentes consultadas llaman un “error” de cálculo político, en el que contablemente se documentó una donación en efectivo de una empresa que apoyó desde las sombras al partido y que perfila a la más vieja clase oligárquica del país y sus empleados, tales como el ex diputado del PDC, Rodolfo Parker; y hasta el ex vicepresidente de la República, Carlos Quintanilla Smith.
El partido VAMOS nació el 7 de febrero del 2017 bajo los oficios notariales del abogado, Luis Orlando Díaz Soto, en San Salvador. Según consta en su acta de Constitución, fue creado por las firmas de un grupo de profesionales y empleados de las empresas del excandidato a la Presidencia y pastor salvadoreño, Josue Alvarado.
El 15 de enero del 2019, la empresa SYSPRO BPO S.A. de C.V. donó en efectivo $3,000, según consta en la lista de donantes reportada antes las autoridades por parte de VAMOS.
Fuentes vinculadas al proyecto político en aquel momento coinciden en que SYSPRO BPO S.A. de C.V es una empresa que apoyó y condujo por medio de una caja B la conformación de Vamos, con dinero en efectivo y pagos de insumos de campaña.
SYSPRO BPO S.A. de C.V. se conformó el 23 de diciembre de 2012 con la finalidad de ofrecer servicios financieros. Esta fue conformada por 200 acciones, divididas entre 40 a cada uno de los los señores Sergio Antonio Villagran Colorado y Orlando Mejía Madrid, y 120 acciones entregadas a la señora María Susana Maldonado Montalvo, en calidad de representante de la empresa SYSBANC S.A de C.V. Actas de juntas directivas de dicha empresa demuestrán que Villagran Colorado y Mejia Madrid han sido ambos miembros de los organismos directivos de SYSBANC S.A. de C.V.
Según este medio verificó en documentos contables, SYSPRO BPO realmente es una empresa propiedad de SYSBANC S.A. de C.V. Esta última a su vez es la accionista mayoritaria de la casa corredora de bolsa SYSVALORES S.A. de C.V.
De este grupo de empresas hermanas, SYSVALORES realmente suplió la denominación de una de las primeras empresas corredoras de bolsa del país del grupo CITI. El 30 de noviembre del 2012, bajo los oficios notariales del exdiputado del PDC prófugo, Rodolfo Parker Soto, SYSVALORES S.A. adquirió los derechos de la sociedad CITI VALORES de El Salvador, la empresa conformada en 1994 por CITI Inversiones, creada en un instrumento legal suscrito por el ex vicepresidente de la República, Carlos Quintanilla Smith.
“Declarar improcedente la solicitud de autorización de concentración económica consistente en la compraventa de acciones y puesto en bolsa de la sociedad CITI VALORES, S.A. de C.V, por parte de SYSBANC, S.A. de C.V como compradora y CITI Inversiones S.A. de C.V como vendedora”, dicta una resolución de la Superintendencia de Competencia por la que Rodolfo Parker tuvo que intervenir para realizar la nueva denominación empresarial.
CITI Inversiones y CITI valores realmente forman parte del conglomerado financiero de CITIBANK, según establece una resolución de la misma Superintendencia de Competencia del 2013. En ese entonces, dicho grupo, era representado por el arquitecto, Juan Antonio Miró Llort, como apoderado especial administrativo de la sociedad CITIBANK Overseas Investment Corporation, quienes compraron Inversiones Financieras UNO e Inversiones Financieras Cuscatlán en 2007, la famosa compra que derivó del Banco Cuscatlan al Banco Citi.
Al final, tanto las empresas CITI como SYSVALORES, SYSBANC y SYSBPOP giran entorno al mismo capital bancario.
“Vamos es un partido que nació por el amor y el compromiso a El Salvador. Nació porque un grupo de ciudadanos no querían la vieja forma de hacer política que los partidos que había gobernado, tenían”, dijo la actual diputada del partido Vamos, Claudia Ortíz, en una entrevista televisada de febrero del 2025.
Dinero de empleados y un nuevo conflicto
El registro contable oficial de donantes de VAMOS, al que Caja Negra tuvo acceso, registra un total de $89,030.07 entre el 2018 y el 2025. Es decir, que de ser cierta dicha cantidad, el partido tuvo un gasto $30.48 diarios documentado, pasando por tres campañas electorales.
La diputada de VAMOS, Claudia Ortiz, ha señalado en reiteradas ocasiones la necesidad de cancelar los partidos políticos que incurran en financiamiento ilícito u oculten sus fuentes de financiamiento real.
En los datos a los que Caja Negra ha tenido acceso, se muestran que a partir del 2021, año en el que VAMOS logró por primera vez un curul dentro de la Asamblea Legislativa, de manera recurrente las donaciones del partido documentadas son de empleados de la fracción legislativa dirigida por Claudia Ortíz.
Por ejemplo, Cesia Leonor Rivas de Lopez, suplente de la diputada Claudia Ortiz, quien fue recientemente despedida, ostentaba un salario de $1,600, y donaba mensualmente $50; Pacifico Antonio Chavez Ramos, tiene un salario de $1,000, y dona alrededor de $20 mensuales al partido.

De esta forma, vinculando estos y otros empleados de la fracción, el partido Vamos también ha obtenido dinero de fondos públicos triangulado hacia sus cuentas.










